Como todos sabemos, el marketing evoluciona fugazmente, especialmente a la hora de hablar de marketing digital. Nuevas estrategias son pensadas a diario pero lograr adaptarse a estas en tiempo y forma resulta ser una tarea difícil, o mejor dicho, a contratiempo.

Al ser una agencia de marketing especializada en Inbound Marketing, intentaremos facilitarte la comprensión de esta excelente herramienta para que puedas aplicarla a tus propios proyectos.

Entonces, ¿Qué es el Inbound Marketing?

También conocida como “nuevo marketing”, esta metodología piensa la relación con el cliente potencial de manera progresiva. En lugar de “empujar” un servicio/producto, el objetivo es crear valor para su negocio. Por eso, muchos lo llaman marketing de atracción.

Con el auge de los motores de búsqueda, redes sociales, blogs y otras tendencias de Internet, hubo una transformación en el contexto de la adquisición de servicios y productos, haciendo que las personas y negocios ganen espacio, autonomía y – sobre todo – más información para tomar decisiones y definir el momento ideal de compra.

Ahora las personas deciden qué y cuándo quieren comprar algo. Por lo tanto, el enfoque del Marketing Digital debe ser la generación de interés. En primer lugar debemos buscar qué nos diferencia del resto, pero además, una de las bases del Inbound Marketing es precisamente la producción de contenido de excelencia, es decir, es esencial para nuestra empresa enfocarnos y priorizar el Marketing de Contenido.

Como el Inbound Marketing es una metodología de Marketing Digital enfocada en resultados, sus pasos y acciones son divididos en etapas de un proceso mayor, que forman lo que llamamos el embudo de ventas. Dicho de manera resumida, el embudo divide las etapas por las que un cliente potencial debe pasar hasta el momento de la compra.

Etapas del embudo:

Atraer: Primer etapa. Con el fin de obtener visitantes calificadas (posibles clientes) en los canales digitales de la empresa, es decir, el objetivo es generar tráfico.

Convertir: Segunda etapa. El objetivo es transformar los visitantes en Leads, obteniendo sus datos y un contacto de éstos mediante una landing page al ofrecerles algo a cambio (como un eBook, webinar o algo de su interés).

Relación: Tercera etapa. Este paso tiene como fin conseguir oportunidades, se desarrolla la relación entre la empresa y un prospecto, conduciéndolo por el camino de compra hasta el momento ideal para el abordaje comercial.

Vender: Cuarta etapa. Buscando nuevos negocios, después de la entrega de oportunidades al equipo de ventas, le toca a éste hacer un abordaje consultivo y cerrar tratos con nuevas cuentas. Este proceso es facilitado gracias al trabajo de marketing en la generación de interés.

Analizar: Parte esencial del embudo de ventas, presente en todas sus etapas, como forma de entender y optimizar acciones para mantener la máquina de ventas en buen funcionamiento y conseguir un proceso ágil.

Fidelizar o Retener: Esta etapa no es siempre mencionada, sin embargo, es de gran relevancia, centrada en mantener los clientes obtenidos y estimular nuevas compras de los mismos.

Cada etapa del embudo es extremadamente importante para el desarrollo de acciones direccionadas y alineadas con los resultados esperados. Es importante saber que todas estas etapas no siempre siguen un orden lineal. No es necesario siempre pasar por todas las etapas para conseguir la conversión; muchas veces algunos pasos serán salteados dependiendo del interés, conocimiento y urgencia del cliente.

Entender la lógica del Inbound Marketing asegura una buena gestión de los resultados alcanzados, el impacto positivo en su negocio y el de sus clientes. Garantizar un buen funcionamiento del embudo significa obtener la sostenibilidad y previsibilidad del negocio.

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